Un día te levantas, miras al cielo y crees que tienes inspiración suficiente para escribir un libro, muchas cosas que contar y muchas por enseñar.. así que te pones a escribir, a anotar sucesiones de palabras que cobran sentido.. y te gusta lo que escribes. Al día siguiente quieres más y al otro también.. pero de repente, algo sucede para que se nuble el entendimiento y el afán de transmitir emociones mediante frases escritas. Y eso me pasó a mí.. no sé que fue exactamente, pero las ganas desaparecieron.
Hoy, sin embargo, he vuelto a alzar la mirada y he visto el cielo azul. Un azul que me ha abierto los ojos y me ha hecho recordar este pequeño blog mediante el que puedo transmitir todos mis pensamientos. Espero que el sol siga siendo de este azul intenso durante muchos días más.
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