miércoles, 29 de febrero de 2012

Tecnología, No Puedo Vivir sin tí

Me pregunto cómo pudieron sobrevivir las generaciones pasadas sin los avances tecnológicos. Al menos, mi vida está completamente integrada por facilidades y costumbres que no hubieran podido imaginar nuestros bisabuelos o tatarabuelos.. Imagino a mi abuelo observando mi smartphone.. y no sé cómo haría para explicarle, si levantara hoy cabeza, que desde ese aparatito puedo llamar por telefono, hacer fotos, videollamadas e incluso acceder a internet. Y tras esto, hacerle entender qué es internet.. -Mira abuelo, internet es un espacio muy grande, que no ves, pero que almacena una cantidad de información que no podrías llegar a imaginar. Puedes encontrar diccionarios, bibliotecas, opiniones de otra gente e incluso puedes hablar o ver a personas que están al otro lado del globo. Y a todo esto, puedes acceder desde casa o desde este aparatito tan pequeño que te estoy enseñando- Estoy segura de que sus ojos se saldrían de las órbitas y me miraría con cara de incredulidad. Y no han pasado tantos años desde que mi abuelo murió, pero el avance tecnológico se ha apropiado de nuestras vidas de tal forma, que ya no sabría vivir sin él. Me levanto y apago el despertador del móvil, me caliento la leche en el microondas y me voy a trabajar. Desde el campo consulto el correo electrónico y los mapas cuando me pierdo y, cuando estoy en la oficina, el intercambio de información on-line es imprescindible para realizar las tareas. Mientras, en casa, un robot va limpiando el suelo de la casa. Y así un sinfín de cosas que se han convertido en eseciales para nuestras vidas y que ya no podríamos concebir la vida sin ellas.
Qué lejos quedaron aquellos días en los que todos se sentaban alrededor del fuego, mientras un gran puchero iba burbujeando..


El texto anterior lo escribí hace unos días y lo dejé como borrador en las entradas del blog. Pero hoy, una señora, que parecía mucho mayor de lo que en realidad era, me ha dejado pensativa y he decidido publicarlo para que lo leáis y después reflexionéis con el siguiente:

No sé su nombre, sólo sé que tiene 34 años y desde hace 8 vive en una pequeña casita de apenas 20 metros cuadrados, en las afueras de una población. Un "hogar" en el que no tiene luz, agua corriente ni gas. En verano sólo puede servirse de un abanico para soportar los cálidos días de esas tierras y en el gélido invierno debe salir a la calle a lavar la ropa a mano. Imagino sus pobres manos días atrás, cuando los termómetros descendieron decenas de grados bajo el cero, rascando en un lavadero las cuatro prendas que deben tener ella y su pareja. Los imagino abrazados por la noche intentando entrar en calor. Y me he dado cuenta de lo afortunada que soy...
Pero lo que más me ha asombrado de esta mujer son sus ganas de vivir, su conformismo y autoconvencimiento. Sonriendo, me ha dicho: "me gusta mi vida y mi libertad, no me importa no tener comodidades, y muchas mujeres a las que conozco, aún teníendolas, no son felices, siempre les falta algo". Y qué razón tienes, he pensado yo, recordando todas las cosas que hay en mi casa y las que desearía tener.

martes, 21 de febrero de 2012

Los sueños, sueños son.

Todo el mundo tiene un sueño. Un sueño por el que sentimos que, si se cumple, nuestra vida será plena. Un sueño por el que muchas veces nos animamos para seguir adelante y por el que otras nos resignamos a conformarnos con lo que tenemos. Es tan fácil cerrar los ojos y dejar fluir nuestros deseos.. que a veces te gustaría no despertar nunca. Pero la vida real es la que toca y todos nuestros esfuerzos se han de encaminar a hacerla lo más maravillosa y llevadera posible. Hay que luchar por lo que se quiere y conseguir llegar a aquella meta que parece inalcanzable pero que está más cerca de lo que imaginamos. Con esfuerzo y valentía, y siempre con los pies sobre la tierra, podemos conseguir lo que nos propongamos.

Dejando a parte la posibilidad de que se materialicen o no dichas ilusiones, me despierta gran interés el significado de cada uno de mis sueños mientras estoy dormida. Cierto es que en los diferentes altibajos que forman parte de los eslavones de mi vida, se han sucedido distintos tipos de sueños a los que, sorprendentemente, he encontrado relación y correspondencia con la realidad. No se trata de los mismos sueños que comentaba anteriormente, en los que tú puedes guiar tu imaginación, sino aquellos que surgen del subconsciente, mientras duermes. No os resulta sorprendente que, sin darnos cuenta, interpretamos nuestros temores o confianzas mientras descansamos? Os invito a comprobarlo. Cuando despertéis, si recordáis esos sueños extraños, buscad el significado y comparad con vuestra vida real, os sorprenderéis al advertir el gran vínculo que tienen.

"Las emociones enterradas en la superficie subconsciente suben a la superficie consciente durante los sueños"
((Sigmound Freud))



miércoles, 15 de febrero de 2012

Energía Solar

Por fin parece que empieza a hacer mejor tiempo y con ello, me siento más feliz, más enérgica y con ganas de afrontar nuevos retos. 
Después de estas jornadas de tiempo siberiano precedidos de la cegante niebla que caracteriza los inviernos de mi tierra, hoy ha sido una liberación en toda regla. No me gustan los días fríos y grises, sólo tienes ganas de quedarte en casa debajo de la manta y se hacen tan largos que parece que nunca se vayan a acabar. Pero hoy, brillaba el sol, y durante el viaje meditaba en cómo afecta al carácter el día que luce en todo su esplendor. Hoy no me importaban las horas de trabajo ni la soledad de los caminos. Los paisajes que iba viendo me hacían esbozar una sonrisa que lograba compensar el esfuerzo laboral.


Desde lo alto de un cerro he podido observar el resplandor de la llanura, con los verdes olivos dispuestos ordenadamente, formando esas cuadrículas perfectas que siempre me han llamado la atención, en las que, mires por donde mires, siempre verás una hilera insuperablemente recta. Y allí arriba, observando la magestuosidad de la naturaleza, de repente, me he sentido pequeñita. Y es que somos sólo una diminuta parte de este universo del que formamos parte, algo que nunca nos paramos a pensar y que deberíamos hacer más a menudo.

Fue el cielo el que me animó hoy, un cielo que no deja de transmitir energía. Un cielo que te despierta cuando es azul, que te da vida cuando luce el sol, que da calor en su atardecer, un cielo que transmite frío y soledad cuando es gris y un cielo que te arranca una gran sonrisa cuando da paso a la aparición estelar de los colores que forman un gran arco iris.


domingo, 12 de febrero de 2012

Manos..

Hoy no paro de observar mis manos. Su forma, su color, la simetría de una respecto a la otra.. y me doy cuenta de que realmente, si te paras a pensar, tienen una forma extraña que al mismo tiempo resulta hermosa. Son nuestra herramienta básica en los quehaceres diarios, desde que nos levantamos hasta que apagamos la luz al acostarnos. Y el día que nos fallan nos encontramos perdidos y comprendemos que su existencia nos facilita la vida mucho más de lo que imaginábamos.


Pero más allá de sus poderes físicos resulta increíble el estrecho vínculo que se crea al unirlas con las de otro ser. Desde que nacemos y nos agarramos a los grandotes dedos de nuestros padres, a los que nos asimos para darnos impulso y dar nuestros primeros pasos como si nos dieran fuerza, impidiendo que podamos caer, hasta el nudo en el pecho que produce la primera vez que aquella persona por la que pierdes la cabeza toma tu mano y te transmite su calor y a partir de ahí, cada vez que te roza se te eriza toda la piel. Las caricias que recibes de quien amas se intensifican tal inyecciones de adrenalina directas a tu más profundo ser, nublando lo que te rodea, consiguiendo que tu mundo se centre en una sola persona.


Por otra parte, la unión de manos (símbolo celta del matrimonio) tiene un gran efecto pacificador. Tras grandes rencillas y discusiones, este acto pone punto y final a la contraposición de rivales consiguiendo amortiguar la furia e incluso va más allá, hacia el punto y aparte, borrón y cuenta nueva.

Y así de increíbles y al mismo tiempo sencillos somos, pudiendo llegar a conseguir y, al mismo tiempo dar, la felicidad, con un sólo contacto de manos.

sábado, 11 de febrero de 2012

De qué bando quieres ser?

Y me da rabia. Sí, me la da. Por qué? Porque hay situaciones injustas con palabras inapropiadas vomitadas por gente infeliz.. Y qué es lo que puede dar si no es rabia tal cantidad de "ins" en una misma frase?

La gente feliz símplemente mira hacia adelante, vive los días intensamente, con esa sonrisa en la cara que les impide ver detalles que para otros resultan sorprendentes. - Y qué suerte tienen!, pienso yo cuando lo analizo, sin darme cuenta de que me estoy uniendo al bando infeliz.. - Pues bien, mientras tanto, el corrillo de los infelices se limita a buscar los fallos y soltarlos a los cuatro vientos sin hacer nada para cambiarlos. Y así va pasando sigilosamente el tiempo.. sin avisar.. Hasta que de repente.. zas! Miras atrás y sólo recuerdas tu cara de limón y tu índice acusador señalando cualquier cosa que ahora te parece tan simple que te avergüenzas de ti mismo.

Así que, abriendo bien los ojos, esbozando mi mejor sonrisa y empujándome con la mejor de mis intenciones, decidido queda que yo quiero pertenecer al bando feliz para que cuando mire atrás, dentro de unos años, pueda pensar: estoy orgullosa de mi vida.

Sencillamente o no..


Esta tarde, mientras le daba vueltas a la cabeza, intentado esclarecer mis más íntimos pensamientos, me dí cuenta de que tengo muchas cosas por contar y nunca lo hago. Quizás sea porque no logro encontrar a la persona adecuada, aquella que sepa escucharme cuando lo necesito y, claro está, me responda lo que yo quiero oír. Sí, suena raro, pero es la realidad. Y no soy la única que piensa así. Sé que muchos, aunque no quieran admitirlo, por mucho que se interesen por lo que les están intentando transmitir, acaban haciendo lo que les viene en gana. Y por qué? porque lo que piense cada uno de nosotros siempre prevalece frente cualquier situación. El problema es esclarecer y darse cuenta uno mismo de cuál es su opinión.

 El poder de convicción y cura mental es tal, que puedes pasar del nada al todo en un sólo segundo. Sólo es cambiar la forma de pensar y de ver las cosas. Han sido muchas las situaciones de mi vida en las que he podido comprobar este efecto, de tal forma que a veces me sorprendo a mí misma contradiciéndome y haciéndome cambiar la visión del problema, o del ya no problema...

Y así, con este laberinto enfrasado, es como quiero dar inicio a este pequeño blog, donde intentaré explicar mis visiones de la vida dependiendo del lado del charco en el que me encuentre.